Espárrago Educativo

Una gran parte del tratamiento médico en la Edad Media se basaba en ideas desarrolladas por los griegos y los romanos. El aspecto más importante era la teoría de los cuatro humores. Se sostenía que el cuerpo tenía cuatro humores: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. Estos humores estaban asociados a diferentes partes del cuerpo y tenían diferentes cualidades: sangre (corazón: caliente y húmedo); flema (cerebro: frío y húmedo); bilis amarilla (hígado: caliente y seco) y bilis negra (bazo: frío y seco).

Se creía que cuando alguien estaba enfermo, los cuatro humores del cuerpo no estaban equilibrados. Se solía aconsejar al paciente que descansara para permitir que el cuerpo restableciera su equilibrio natural. Si esto no daba resultado, se modificaba la dieta del paciente. Por ejemplo, si el paciente tenía frío, se le daba comida caliente.

Si el cambio de dieta no tenía éxito, y el paciente era bastante próspero, se llamaba a un cirujano. Si el paciente no tenía mucho dinero, se recurría en su lugar a un barbero-cirujano (un médico sin formación que pasaba la mayor parte del tiempo cortando el pelo).

Impresión artística de soldados en 1066 (1880)
Ilustración del Libro de campo de la cirugía de Gerrssdorf (1517)

El cirujano examinaba al paciente y si estaba más caliente de lo normal se alegaba que había demasiada sangre en el cuerpo. La solución a este problema era extraer parte de la sangre abriendo las venas del paciente con un cuchillo. Además de las sangrías, los cirujanos también podían llevar a cabo pequeñas operaciones y tratar simples fracturas de huesos.

También existían hospitales en la Alta Edad Media. Sin embargo, se utilizaban principalmente para aislar a los enfermos más que para curarlos. Cuando las personas ingresaban en un hospital, se regalaban sus bienes, ya que no se esperaba que sobrevivieran.
Una de las principales formas de tratar las enfermedades en la Edad Media era la oración. Se creía que las personas que sufrían enfermedades eran probablemente castigadas por Dios por los pecados que habían cometido en el pasado.

La Peste Negra, que acabó con un tercio de la población mundial, tuvo un efecto dramático en la actitud de la gente hacia el tratamiento médico. Los métodos tradicionales de tratamiento de la enfermedad, como las sangrías, las purgas con laxantes, los cambios en la dieta del paciente, los remedios a base de hierbas, etc., fueron completamente ineficaces contra la enfermedad.

Se discutió mucho sobre la causa de la Peste Negra. Los médicos no pudieron dar la respuesta correcta. Sin embargo, varios estuvieron cerca de identificar la causa. Un médico de Persia afirmó que la
enfermedad había sido transmitida a la gente por «ratones y animales» que normalmente «vivían bajo la tierra». Un médico de Suecia sostuvo que fueron «las pulgas y las alimañas» las que trajeron la Peste Negra.

Corte de madera (c. 1480)
Corte de madera de un hombre siendo tratado en un hospital (c. 1400)

Los médicos se dieron cuenta de que era importante construir un cuerpo de conocimientos sobre las enfermedades. Los eruditos obtuvieron copias de libros escritos por médicos de otros países y los hicieron traducir al inglés. Esto fue un avance importante, ya que en el pasado los libros de medicina en Inglaterra sólo estaban disponibles en latín, lo que restringía el número de personas que podían leerlos.

De esta manera se transmitía información sobre el tratamiento exitoso de las enfermedades. Por ejemplo, el Hotel Dieu, un gran hospital de París, fue pionero en el tratamiento de los pacientes. El hospital estaba dividido en salas. Cada sala se ocupaba de problemas diferentes. Las personas con huesos rotos eran tratadas en una sala mientras que otra se ocupaba de las enfermedades infecciosas.

Impresión artística de soldados en 1066 (1880)
Grabado en madera, El Niño (c.1524)

El Hotel Dieu cuidaba mucho la higiene. Todos los pacientes recibían batas limpias y se bañaban regularmente. Como en todos los hospitales, los pacientes seguían durmiendo de tres a cuatro en una cama, pero las sábanas se cambiaban cada semana. Los suelos de las salas se mantenían limpios y las paredes se lavaban con cal.

La información sobre el éxito del tratamiento de los pacientes en el Hotel Dieu pronto se extendió a otros países. No pasó mucho tiempo antes de que los médicos empezaran a introducir reformas similares en sus hospitales.

La creencia de la gente de que la oración les protegería de las enfermedades fue socavada por la Peste Negra. Algunos aceptaban el argumento de que la peste era un regalo de Dios y les ofrecía una entrada anticipada al paraíso. Otros consideraban que la Iglesia debería haber sido capaz de advertirles del desastre que se avecinaba. También se señaló que mientras algunos sacerdotes se quedaron y ayudaron a la gente del pueblo, muchos otros huyeron. Una de las consecuencias interesantes de la Peste Negra fue la creciente tendencia de la gente a dejar dinero en sus testamentos a los hospitales en lugar de a las iglesias. Esto permitió que se construyeran setenta hospitales más en Inglaterra entre 1350 y 1390.

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