¿Cómo pueden los gatos saltar tan alto?

Los gatos son conocidos por su increíble agilidad física, su equilibrio, su capacidad para colarse en espacios reducidos y son especialmente famosos por caer siempre de pie, por no hablar de las (míticas) nueve vidas. Una parte interesante, pero no muy discutida, de sus habilidades físicas es la capacidad de saltar relativamente alto.

Si ha vivido con un gato o conoce a alguien que lo haya hecho, es poco probable que no haya visto esta habilidad en exhibición. Suponiendo que estén sanos y tengan el peso adecuado, pueden saltar desde una posición de pie en la encimera de la cocina o en lo alto de una valla. Son capaces de saltar hasta seis veces su longitud, e incluso más si se ponen a correr (por ejemplo, cuando corren detrás de una presa y saltan al camión de un árbol durante una persecución). Entonces, ¿qué les da a los gatos la capacidad de saltar tan alto?

La respuesta básica es que los gatos combinan una columna vertebral muy flexible y unas patas traseras extremadamente potentes para impulsarse hacia arriba. Es posible que haya observado que si un gato se prepara para dar un salto especialmente alto, o si el lugar de aterrizaje es relativamente pequeño, tardará algún tiempo en prepararse para el salto, y puede parecer que está inquieto y nervioso; en realidad, como hará un gran esfuerzo y liberará una gran cantidad de energía en una ráfaga muy corta, comprobará la estabilidad de su superficie de partida, juzgará la distancia que debe recorrer y calculará la fuerza que tendrá que ejercer para realizar el salto con éxito. Durante estos saltos (y muchas otras actividades) un gato también utilizará su cola como medio para equilibrarse y mantener la orientación de su cuerpo.

La capacidad de los gatos para dar grandes saltos y atravesar caminos estrechos se debe a sus días en la naturaleza, donde tenían que evitar a los depredadores y perseguir a sus presas a través de tres ramas.

¿A qué altura puede saltar un gato?

Como se ha mencionado anteriormente, se sabe que los gatos pueden saltar hasta seis veces su longitud. Esto es ciertamente una hazaña impresionante, ya que el récord de salto de altura realizado por un humano es de algo más de dos metros. Dado que la persona que realizó el salto, Javier Sotomayor, mide 1,80 metros de altura, para igualar la habilidad del gato habría tenido que realizar un salto de 38,5 pies, ¡eso sí que sería impresionante!

Pero los humanos no deberíamos sentirnos mal por nuestra falta de capacidad de salto, ya que el gato tiene una ventaja (aparte de las características físicas mencionadas anteriormente) a su favor; a saber, es mucho más pequeño que nosotros y, en consecuencia, tiene menos peso que cargar, lo que permite que su cuerpo necesite menos densidad ósea, lo que hace que sus poderosos músculos sean aún más eficaces.

Quizás sus capacidades físicas, comparadas con las nuestras, sean una de las razones por las que siempre parecen mirarnos con desprecio.

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